lunes, 6 de febrero de 2012

Consiguen trasplantar nuevas neuronas en cerebros dañados, y recuperarlos


Aunque de momento sólo se ha hecho con ratones, el avance podría ayudar a desarrollar nuevas terapias contra enfermedades neurodegenerativas humanas


Un equipo de científicos de diversas instituciones de investigación de Estados Unidos ha conseguido realizar con éxito un trasplante de neuronas en el cerebro de ratones. El cerebro de estos animales, que sufría un trastorno, recuperó en gran parte su funcionalidad tras este proceso. El avance sugiere que áreas cerebrales clave de los mamíferos serían más reparables de lo que hasta ahora se creía, y podría dar lugar a nuevos tratamientos para trastornos como las lesiones de médula espinal, la epilepsia o el Huntington. Por Yaiza Martínez.



Imagen: Patrick Hoesly. Fuente: Flickr.
Imagen: Patrick Hoesly. Fuente: Flickr.
Un equipo de científicos de diversas instituciones de investigación de Estados Unidos ha conseguido realizar con éxito un trasplante de neuronas en el cerebro de ratones. El cerebro de estos animales, que sufría un trastorno, recuperó en gran parte su funcionalidad tras el proceso. El avance sugiere que áreas cerebrales clave de los mamíferos serían más reparables de lo que hasta ahora se creía.

Los investigadores, de la Universidad de Harvard, del Massachusetts General Hospital (MGH), del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) y de la Harvard Medical School (HMS) transplantaron en concreto neuronas embrionarias, en un estadio de desarrollo cuidadosamente seleccionado, en el hipotálamo de ratones incapacitados para responder a la leptina, una hormona producida por los adipocitos o células grasas, que regula el metabolismo y controla el peso corporal.

Según publica la Universidad de Harvard en un comunicado, esta incapacidad cerebral hizo que los ratones mutantes del experimento desarrollasen obesidad mórbida.

Tras el trasplante de neuronas y la reparación de sus circuitos cerebrales, sin embargo, los cerebros de los ratones comenzaron a responder a la leptina y, en consecuencia, los animales experimentaron una pérdida sustancial de peso.

Esta reparación del hipotálamo de los ratones a un nivel celular abre una vía para el desarrollo de nuevos métodos terapéuticos, no sólo para trastornos en esta región del cerebro (que regula procesos y comportamientos básicos como el hambreo la sexualidad), sino también para otros trastornos como las lesiones de médula espinal, el autismo, la epilepsia, la enfermedad de Lou Gehrig o esclerosisi lateral amiotrófica, el Parkinson o el Huntington.

PRÓTESIS QUE PUEDE DUPLICAR LA CAPACIDAD DE LA MEMORIA


Los científicos de La Universidad del Sur de California han creado una prótesis que puede duplicar la capacidad de la memoria, de acuerdo con los datos obtenidos durante los experimentos realizados en ratones.

En el futuro, si los efectos del ingenio resultaran iguales en los tests en monos y, luego, en seres humanos, el descubrimiento podrá ayudar a la gente con discapacidades mentales.

El ingenio consiste en una prótesis que se implanta directamente en el cerebro.

Sus efectos no solo duplican las capacidades educativas directamente conectadas a la memoria, sino también han ayudado en el caso del experimento a los ratones a recordar lo que ellos previamente, también con medios científicos, fueron forzados a olvidar.

La investigación se concentra en una parte del cerebro, el hipocampo, que es responsable de la memoria.

La conexión entre sus dos segmentos es lo que produce la conversión de la memoria a corto plazo en una de largo plazo.

Los ratones fueron investigados durante una misión básica: apretar un botón para recibir una compensación.

Cuando los científicos cortaban la conexión, los ratones perdían la capacidad de aprender cosas.

Luego, cuando les implantaban nuevamente la prótesis, estas funciones se restablecían.

Entre los ratones, cuyas conexiones no fueron previamente bloqueadas, se detectó un aumento considerable de la capacidad de memoria, afirma la Revista de Ingeniería Neural.

Ahora los investigadores planean realizar estudios con monos, y esperan que un día su ingenio pueda ayudar a la gente con una capacidad de memoria limitada, que con frecuencia ocurre en los casos de lesiones cerebrales.